miércoles, 17 de julio de 2013

Mil quinientos millones para empezar a cavar

Miércoles, 17 de julio de 2013

Por David Cufré

EL GOBIERNO DE BRASIL APROBO UN PRESTAMO A LA ARGENTINA PARA EL SOTERRAMIENTO DEL SARMIENTO.

El Consejo de Ministros del país vecino autorizó al Bndes, su banco de fomento, a conceder un crédito millonario a la Argentina para realizar una de las obras ferroviarias más importantes y más demoradas de la historia. Los desembolsos empezarán de tres a seis meses.

La tuneladora está instalada desde el año pasado en Haedo, parada a la espera del financiamiento.


El Consejo de Ministros del gobierno de Brasil aprobó ayer por la tarde el otorgamiento de un crédito de 1500 millones de dólares a la Argentina para el soterramiento del ferrocarril Sarmiento. El préstamo será canalizado a través del banco de inversión estatal de ese país, el Bndes, y permitirá finalmente arrancar una obra que lleva cinco años –bajo este Gobierno– y cinco décadas –de historia argentina– de postergaciones y traspiés. Según pudo confirmar Página/12, la noticia llegó desde el país vecino tras un encuentro del Camex, organismo político que convalida cada uno de los créditos del Bndes. Allí está expresada la voluntad de la administración de Dilma Rousseff. Para el gobierno argentino es una decisión importante porque le permitirá avanzar con un proyecto clave en materia ferroviaria, y también porque diluye las críticas de sectores de la oposición y analistas mediáticos sobre supuestos desmanejos en la relación con el socio del Mercosur.

Más trascendente que todo eso es que el soterramiento contará con los recursos para empezar. Los trámites para la formalización del crédito no son sencillos. Demandan la redacción de pliegos y fiscalizaciones que demorarán de tres a seis meses, aunque el gobierno argentino hará lo posible por apurar la gestión. Se firmará un contrato de cooperación financiera entre el Bndes y las autoridades locales, y recién ahí comenzarán los desembolsos. El crédito ofrece condiciones ventajosas para el país, sobre todo considerando las restricciones para acceder a financiamiento internacional en el mercado voluntario. Es un préstamo a diez años, con una tasa del 4 por ciento anual y dos de gracia para iniciar el repago.

Una de las claves para obtener el financiamiento es que el Gobierno aceptó el año pasado un cambio en la conducción del consorcio empresario contratado para la realización de las obras. Pasó de manos de la argentina Iecsa a las de la brasileña Odebrecht, de buena llegada al gobierno de Brasil. Las gestiones de ese grupo ayudaron a conseguir el crédito. Los otros participantes son la italiana Ghella y la española Comsa.

Los 1500 millones de dólares permitirán encarar la primera etapa del soterramiento, desde Haedo hasta Caballito, con un plazo de ejecución de 36 meses. “Abarca ocho estaciones, lo que traerá muchos beneficios por la eliminación de pasos vehiculares, los pasos peatonales y la integración de la traza del espacio urbano, muchas veces dividido por las vías”, describía el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, a comienzos de julio del año pasado, el día en que se instaló la gigantesca tuneladora que hará la excavación. La máquina es una TBM (Tunnel Boring Machine, por sus siglas en inglés) importada de Alemania. Está montada en una trinchera de 120 metros de largo por 16 de ancho y 22 metros de profundidad, que se encuentra en terrenos aledaños a la estación Haedo, en el partido de Morón, a la altura de la avenida Rivadavia al 16.400. Nunca comenzó su marcha porque una vez que empieza no se puede detener por cuestiones de costos.

Desde que se instaló la tuneladora hasta el momento, las demoras estuvieron motivadas en la falta de financiamiento. Se esperaba lo que finalmente ocurrió ayer: que el gobierno brasileño destrabara el préstamo del Bndes. Mientras tanto, el consorcio empresario Nuevo Sarmiento fue avanzando con obras de ingeniería complementarias. Lo usual hubiera sido que con el 30 por ciento de esos trabajos se hubiese iniciado el soterramiento, pero las postergaciones permitieron completar hasta un 90 por ciento. Ya está terminado el obrador, se hizo el estudio de impacto ambiental, la trinchera y el 80 por ciento de dos viaductos en otros puntos de la traza final, que irá de Once a Moreno.

La tecnología que se empleará consiste en un equipo mecánico que excava, mediante una cabeza giratoria de corte, un túnel de sección circular y, a la vez que avanza, reviste las paredes con anillos de hormigón armado, lo que elimina la posibilidad de derrumbes. Hacia atrás se produce el retiro del material excavado. Es similar a la que se aplicó para construir el túnel bajo el Canal de la Mancha y, más cerca, los aliviadores del arroyo Maldonado.

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-224651-2013-07-17.html

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