miércoles, 11 de septiembre de 2013

Los accidentes que marcaron la decisión del Gobierno de estatizar

Miércoles 11 de septiembre 2013.

Las tragedias de Once y Castelar, otros siniestros menores, un secretario de Transporte cuestionado y otro procesado, entre los motivos que llevaron al Ejecutivo a resolver el cambio de manos del servicio ferroviario.



Finalmente el Gobierno decidió pasar a controlar todo el servicio ferroviario tras anunciar que las líneas Sarmiento y Mitre fueron estatizadas. El primer paso lo había dado con el Belgrano Cargas y el Tren de la Costa, y luego hizo lo propio con el San Martín, el Belgrano Sur y el Roca.



Dos tragedias que enlutaron el país, Once y Castelar, otros siniestros menores, subsidios millonarios, los cuestionamientos a los secretarios de Transporte, Schiavi y Jaime (procesado) llevaron al Ejecutivo a tomar esta resolución.



Un camino intermedio había sido tomado en 2005 con la creación de UGOFE (Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia), una sociedad mixta integrada por Metrovías y Ferrovías (a cargo de la parte operativa) y el Estado (que pagaba los sueldos). De a poco, las líneas pasaron de la órbita de UGOFE a la de SOFSE, una sociedad del Estado creada en 2008.

Así empezó la historia

Una de las premisas de la gestión de Carlos Menem apenas comenzado su primer mandato, allá por 1989, fue privatizar todas las empresas que estaban en manos del Estado, ya que las consideraba deficitarias. El servicio ferroviario no quedó exento de lo resuelto por el primer presidente peronista tras la recuperación de la Democracia.



Ciudades y pueblos quedaron aislados por la clausura de varios servicios y Menem dejó para el recuerdo la frase "ramal que para, ramal que cierra". Se refería a las numerosas protestas generadas por la reducción del servicio ferroviario.

Tras las privatizaciones, los pocos bienes ferroviarios que no habían pasado a manos privadas siguieron siendo administrados por la legendaria Ferrocarriles Argentinos, creada por Juan Domingo Perón en 1947. En 1995,  FA fue liquidada definitivamente.

Más tarde, y apenas empezada la segunda presidencia de Menem, fue creado por decreto el ENABIEF (Ente Nacional de Administración de Bienes Ferroviarios) para que controle la administración de la infraestructura ferroviaria.

Durante la presidencia de Fernando De la Rúa, en 2000, el ENABIEF se fusionó con la Dirección Nacional de Bienes del Estado y nació el ONABE (Organismo Nacional de Administración de Bienes). Ya durante el kirchnerismo, en 2008, se crearon  dos sociedades del Estado, SOFSE (Sociedad Operadora Ferroviaria) y ADIF (Administración de Infraestructuras Ferroviarias). Su objetivo fue reorganizar la actividad ferroviaria en la Argentina

Las tragedias y accidentes que enlutaron al país

Una serie de siniestros –algunos aún investigados- con un saldo de muertos y heridos, pusieron en el centro de los cuestionamientos al sistema ferroviario. Fallas en los trenes, en las señalizaciones e incluso errores humanos, desembocaron en más de una tragedia.



El 16 de febrero de 2011, la estación San Miguel fue escenario del choque de dos formaciones de la línea San Martín. Un tren de larga distancia de Ferrobaires embistió a otro de UGOFE por detrás. Hubo cuatro muertos y más de 100 heridos.

El 13 de septiembre de ese año, un colectivo cruzó con las barreras semi bajas y fue embestido por una formación de la línea Sarmiento que llegaba a la estación de Flores, a la par que otro tren en sentido contrario también lo chocó. Por el accidente, hubo un total de 11 muertos y más de 200 heridos.



Tan sólo cinco meses después, el 22 de febrero de 2012, la tragedia ferroviaria más grave de la historia argentina significó la muerte de 51 personas y más de 703 heridos, cuando un tren de la línea Sarmiento no pudo frenar su marcha y dio contra el sistema de paragolpes de la estación de Once.

Finalmente, el 13 de junio de este año una formación del Sarmiento, que se encontraba detenida entre las estaciones de Morón y Castelar, fue embestida por otra. El saldo: tres muertos y más de 300 heridos. Las últimas pericias descartaron fallas en los frenos. La investigación continúa.

Secretarios de Transporte en la mira

En 2003, y apenas asumida la presidencia, Néstor Kirchner decidió ubicar a alguien de su confianza en la Secretaría de Transporte: Ricardo Jaime. El flamante funcionario comenzó a acumular críticas a su gestión y acusaciones de corrupción. A poco de las legislativas de 2009, presentó la renuncia aduciendo "razones personales".



Tras su salida, Jaime se convirtió en el funcionario kirchnerista más investigado. Incluso fue condenado y tiene más de 20 causas abiertas por corrupción.

Su sucesor, Juan Pablo Schiavi, no tuvo mejor suerte y bajo su gestión se produjo la Tragedia de Once. Dos semanas más tarde, y por "estrictas razones de salud", Schiavi se alejó de la secretaría de Transporte. El ex funcionario fue sometido por esos días a una angioplastia.

Alejandro Ramos ocupó la vacante dejada por Schiavi. Poco después, en junio de 2012, la Secretaría fue quitada de la órbita del Ministerio de Planificación para pasar a la del flamante Ministerio del Interior y Transporte, a cargo de Florencio Randazzo.

http://www.infobae.com/2013/09/11/1508251-los-accidentes-que-marcaron-la-decision-del-gobierno-estatizar

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